sábado, 25 de diciembre de 2010

CUENTOS DE NAVIDAD

TRES MICROS 
QUE NO LLEVAN A NINGUNA PARTE:

Mímesis
Cierra el cementerio.
La procesión de hormigas de las seis de la tarde
se va desconsolando entre los yuyos.

Por defecto
Cuando no quedan clientes
y apagan la última luz del bar de Tribunales,
un espejo sigue ardiendo de gente falsificada.

Mañana feliz
Quiebra el Banco Nacional de Esperma.
Los depósitos pierden vigor.
Millones de argentinos se salvan del Corralito.

Edgardo Ariel Epherra

jueves, 19 de agosto de 2010

CON ALUMNOS Y MAESTROS

Con la ayuda de los alumnos del Taller Literario El Aleph, que aportaron esfuerzo y compromiso a este proyecto, se inició un nuevo Ciclo de nuestro propio Café Literario, ahora en Brandasen 550, en El Motivo Restó Cultural. Y  ya estamos ofreciendo a la ciudad una programación de lujo, con presencias como las de Ignacio Cabello y Martín Chiaino, de 'Percal Tango' de Buenos Aires. Poder articular un trabajo de letras y música como el que hicimos con ellos es un privilegio para cualquier escritor, y para todos los públicos.


Muy buena química en los ensayos
Textos propios e impropios, musicalizados 
con maestría

Punta del iceberg: cantante y guitarrista del Sexteto  'Percal Tango'
Cumpleaños de Silvia (centro) en El Motivo. 
Festejando con arte...
Marlen, Adriana, Sergio, Marilina, Martín, E.A.E, Nacho, Alicia y Germán, en el asado del Día Después
Desde la izq: Cabello, Epherra y Chiaino ofrecieron "Mentíme al oído" en el Café Literario El Aleph. Se trata de un espectáculo integrado con poemas y cuentos breves de Homero Manzi, Juan Gelman, Tuñón, Benedetti, Borges, Girondo, Cortázar, Alejandro Dolina y Edgardo Epherra, quien lee los textos con acompañamiento del guitarrista y compositor Ignacio Cabello. El recital contiene un exclusivo repertorio de tangos que interpreta el propio Cabello junto con el cantante Martín Chiaino, ambos integrantes del prestigioso grupo 'Percal Tango' de Capital Federal. Buena música, historias cautivantes y poesía de alto vuelo, en el mejor ambiente. 

Más fotos de este encuentro memorable:
www.cafeliterarioelaleph.blogspot.com
www.carillalibre.blogspot.com


Otras reuniones del Café Literario:
JUEVES 7 DE OCTUBRE
JUEVES 21 DE OCTUBRE

JUEVES 4 DE NOVIEMBRE
JUEVES 18 DE NOVIEMBRE

JUEVES 2 DE DICIEMBRE
JUEVES 16 DE DICIEMBRE

EL MOTIVO RESTO CULTURAL
BRANDSEN 550 - Bahía Blanca - Argentina

lunes, 7 de junio de 2010

SEA COMO DEBE SER


La Sociedad de Escritoras y Escritores de Argentina (SEA) inició su corta y rica historia en la Capital Federal, pero viene abriendo delegaciones en distintas provincias, consiguió beneficios importantes y postula reivindicaciones a nivel nacional. Desde este blog va el agradecimiento por la postal y por los ideales comunes. Un saludo a la Presidenta Graciela Aráoz, con quien departimos en el Café Tortoni durante el Festival Internacional de Poesía, y a Osvaldo Bayer y Raúl Brasca, miembros de la Comisión Directiva de la SEA, y amigos a quienes nuestro Taller El Aleph alguna vez invitó a disertar en Bahía Blanca.
Agrego unas frases para celebrar esta rara profesión (tirando a destino) con todos los colegas, y también con los lectores que nos justifican. ¡Salud! E.A.E

miércoles, 2 de junio de 2010

REFUTACIÓN DE LA IDENTIDAD











No te bañarás
dos veces en el mismo río
ya que a cada momento eres otro hombre.

No desearás
tu mujer al prójimo,
porque puede tratarse de ti mismo
y volverían a pelear.

No buscarás
en el espejo tu mirada de ayer:
se marchó con un muerto.












Bienaventurados

los maridos fieles
porque de ellos es el cuerpo
de una mujer distinta cada noche.

Edgardo Ariel Epherra

LA FOTO ANTES DE LA FOTO


ES EL AUDITORIO DE LA FUNDACIÓN INTERNACIONAL JORGE LUIS BORGES. Acaba de pasar otra presentación a sala llena de un libro del Taller El Aleph en Buenos Aires. El público ha brindado con los autores de la antología, y se fue con el corazón lleno de letras y música. Los autores/alumnos se preparan para la foto oficial, acomodan el cuerpo y ensayan la sonrisa, pero el coordinador no quiere ponerse de pie ni soltar su copa de vino. El ritual se prolonga. Lo peinan, tratan de reanimarlo. Un fotógrafo pierde la calma y gatilla igual.

martes, 1 de junio de 2010

ALFOMBRA VOLADORA

Los libros nacen, crecen y hacen sus vidas. Algunos escritos recorrieron América hasta México; hubo cuentos y poemas, y algún ensayo suelto, que tímidamente saltaron el mar desembarcando en España, hace ya unos cuantos años. Después aparecieron traducciones de algunas obras al Italiano y al Polaco. Un par de cuentos infantiles son recuperados en su lengua por chicos de Eslovenia. Y ahora mismo, las historias de 'Un recreo para el corazón' (idea del editor Adrián Balajovsky, textos de Edgardo Ariel Epherra) se traducen para lectoras y lectores de Portugal. Cada libro es una alfombra mágica, cada idioma es el aire por donde vuela nuestra escritura, y cada lector es un horizonte nuevo y -otra vez- mágico... ¿Qué otra cosa le queda a un escritor?: decir ¡Gracias!

PRÓLOGO DE UNA DUDA

Más que un prólogo convencional éste es el prólogo de una duda. Busco ayudarme con algún ejemplo práctico para justificar el título del presente libro, que reza 'La realidad y otros inventos', y puede verse contradictorio según el lector con que se mire.
Esta anécdota es muy antigua pero conserva su rotundo vigor: un hombre dice “sólo creo en lo que veo”, mira brillar una estrella y se convence de que existe, aunque la verdad es que ese astro se extinguió siglos antes de que él naciera. ¿Qué sucede aquí? Los ojos del hombre, confabulados con el tiempo y la distancia, le hacen creer una mentira impiadosa. Es otro de los tantos espejismos que nos depara el universo, o mejor: nuestra precaria condición humana.
Lo que valoro en este módico ensayo, entonces, no es el hallazgo de lo real sino la búsqueda de lo verdadero.
Todo lo que llamamos realidad es apenas una construcción de los sentidos: éstos elaboran nuestra ‘idea’ del mundo. Con dos o tres sentidos más o menos, lo que hay a nuestro alrededor se nos presentaría muy distinto.
Puesto de otra forma: no vemos las cosas como son; las vemos como somos. El ser humano ‘percibe’ usando la pobre caja de herramientas sensoriales que lleva por la vida. Entonces, ‘la realidad de las cosas’ es un asunto subjetivo: paradójicamente depende del sujeto y no del objeto; de la forma de ver, más que de lo mirado.
Nuestra percepción del mundo se construye con cinco sentidos (la vista, el oído, el tacto, el olfato y el gusto, según el manual); y se expresa con un puñado de símbolos: el lenguaje (órgano constitutivo del pensamiento, según Freud).
Por lo tanto, la realidad es una trampa que tiene este doble cerrojo: el ser humano reproduce vagamente con el lenguaje lo que ya es una mala copia de sus sentidos.
A esta altura mi enfoque merodea lo Platónico, pero no hay jactancia filosófica sino una inquietud artística elemental:
¿Cómo limar los barrotes de la realidad, ese invento ‘físico’ que nos adormece las mejores inquietudes metafísicas? Tal vez la clave sea abrir intensamente los sentidos, y llevar el lenguaje más allá de la función burocrática que se le otorga en casa, en la escuela, en la calle y hasta en la misma literatura.
No hay nada más engañoso que la realidad, y su contraveneno está en la ficción y en la poesía. Hay que leer y escribir desde el recuerdo hasta el delirio, desde la forma simple y clara hasta los contenidos profundos, y también: hasta la mayor abstracción, pero desde las tripas. Porque el arte es el único modo de atravesar la realidad y llegar a las verdades que hay del otro lado.
Borges ya postulaba que el mundo tal como se lo conoce es una elaboración subjetiva de los hombres, y aventuró que si todos se quedaran dormidos a la vez, la realidad podría desintegrarse.
Consecuentemente: una creatividad alerta propicia un mundo mejor.
Tengo para mí que el insomnio, los desvelos y las trasnoches garantizan el futuro del universo. Predico aquí lo que practico siempre: cuando se pone el sol ocurre el trabajo más intenso de mi escritura, y las mejores experiencias con los talleristas de El Aleph cuya producción acompaño.
Alguien objetará que esta percepción de las cosas tampoco es real, pero ninguno puede contradecir mi esperanza de que resulte verdadera.
En todo caso soy apenas un hombre, y es la estrella que elijo ver brillar.
Edgardo Ariel Epherra
Prólogo de la Antología
'La realidad y otros inventos'

lunes, 31 de mayo de 2010

AHORA VIENE LO MEJOR


Si no esperas no te sobrevendrá lo inesperable (Heráclito).

Celebremos como es bebido los mejores hallazgos,
y más: las mejores búsquedas.

Lic. Edgardo Ariel Epherra
http://www.carillalibre.blogspot.com/
http://www.fnarbahiablanca.blogspot.com/

viernes, 28 de mayo de 2010

OBLIGACIONES DEL POETA

Gioconda Belli publicó estos versos
en su libro El ojo de la mujer (1991):

Que nunca te dé por sentirte
intelectual privilegiado,
cabeza de libro,
serrucho de conversaciones,
mustio pensador adolorido.
Vos naciste para desgranar estrellas
y descubrir la risa
de la muchedumbre
entre los árboles,

naciste blandiendo
el futuro

mirando por ojos, manos,
pies, pecho, boca;

adivino del porvenir
agorero de días de los que el sol
aún ignora su paternidad,
fuiste engendrado en noches de luna
cuando aullaban los lobos y corrían enloquecidas las luciérnagas.

jueves, 27 de mayo de 2010

EL TIEMPO, LOCURA, TODO

Me escucho la respiración, aquí donde nadie respira. Y soy casi nadie: apenas un tipo que patea piedritas por las calles desangeladas del cementerio, oye el susurro de los álamos, mira las nubes y se sienta a llorar laboriosamente sobre la tumba de su padre. A la ceremonia no le falta obviedad: mocos sobre el bronce, flores podridas, y mis ojos interrogando las baldosas que bordean el mármol con su resignación de hormigas y de yuyos.
Luego de cinco semanas debatiéndose contra una jauría de forenses en un centro privado de salud papá se bajó de este mundo a los 73 años, pródigo hasta el final con una vida que le fue quitando todo.
Me acuerdo del viejo en la cocina de casa, después de brindar en familia por un premio literario que recibí de una incierta corporación. “Hay premios que te dan por las cosas buenas que hiciste, y otros que te dan por las malas que esperan que hagas”, me dijo. Y después no me habló más por un buen tiempo, hasta que decidió que lo había entendido.
Ahora miro callado su retratito en sepia.
Descreyente, decía ser mi padre. Cuando los médicos reconocieron que ya habían hecho todo el mal posible dejaron que Dios perfeccionara el trabajo; entonces nosotros le llevamos un cura, pero el viejo mantuvo su corazón ateo hasta el último latido.
Por eso la foto suya de joven y amurada a esta cruz es perturbadora: luce un peinado a la gomina, y tiene para siempre veinticinco años, media sonrisa y esa mirada de los que todavía no saben. Es que por entonces no pudo imaginar que se estaba haciendo una foto para que lo crucificaran, y que desde ella vería a un tipo que lo dobla en edad, y ahora llega pateando piedritas entre las tumbas y le dice ‘papá te quiero’.
Desde su cruz, a la orilla del pozo que lo guarda en la tierra el viejo es más joven y optimista que yo: me clava los ojos, y le sostengo la mirada mientras empiezo a contarle novedades de sus nietas y mis libros. Yo siempre fui una especie de fantasma del cual no supo si sentir culpa u orgullo, y él era ese hombre concreto, hueso duro y carne viva. Ahora cada uno se convirtió en el otro. Ya es más nunca que tarde pero nos seguimos mirando callados, y ninguno de los dos se entera de la lluvia mansa que cae desde hace un rato sobre el cementerio.
Mucha gente llama a todo esto la vida real.
Edgardo Ariel Epherra (del libro 'Pasiones sin retorno')

miércoles, 26 de mayo de 2010

RESCATE



Saltar al abismo
eligiendo el abismo,
quemarse en el propio fuego,
no usar las alas sólo para bajar sin riesgo
y acunar un racimo de dos o tres nostalgias.
A duras penas eso
salva el final del día...

Edgardo Ariel Epherra

martes, 25 de mayo de 2010

NI BLANCA NI RADIANTE

En escuelas y cabarets, en bares y sociedades de Fomento, en bibliotecas y estudios de TV, en sobremesas navideñas y charlas debate la pregunta sobrevuela, y lo que es peor, aterriza, y salpica (pero ya sin sorpresa): ¿y vos, que vivís de 'eso', cómo hacés cuando no se te ocurre nada para escribir?. Entonces hay un silencio durante el cual el interrogador espera que uno le diga 'me pego un tiro', o algo así. De modo que yo llevo encima una carta -el simulacro de una carta, si quieren-, que he fotocopiado y entrego a cada preguntón como respuesta, para no andar con desmañadas o amañadas justificaciones. ¡Es que yo no creo en la amenaza de la página en blanco!; esa batalla no me desvela, y hasta me excita, pero hasta ahí: como podría excitar una mujer totalmente desnuda, es decir, menos que otra a medio vestir o desvestir, a punto de ser acariciada o que comienza a serlo, lo cual asupicia fogosidades mejores. Y ahí está la pelea que entusiasma y enardece: mi carta habla de esa situación. Del primer encontronazo con la página, cuando el autor se ha jugado la vida de la obra apoyándole la birome a la hojita que (oh) ya no es ni blanca ni radiante. Entonces, como a una novia, como a una futura ex, uno le escribe las cosas que le pasan.

Dice, por ejemplo:

Y pensar que hasta hace poco eras tan virgen como es posible en estos días: una página en blanco capaz de la frase perfecta, del párrafo ideal, del poema irreprochable.
Y sentir que hasta no hace mucho hubieses podido abrigar el trazo fino con que comienza a dibujarse un paisaje irreal de tan verdadero, la escena cumbre de la mejor historia, el verso más profundo, una idea definitivamente luminosa o la mejor canción.
Y ver que ya no sos más inocente, que tu piel blanca tiene las manchas, los olores y la textura de la vida, y muestra el mapa de un destino para que yo lo cumpla o no.
Y escuchar tu silencio tembloroso, comprobarte ahí, tal vez incorregible, suspendida en una vacilación de presagio, despeinada en tachones, hurgándote la nariz de la desmemoria, parando la oreja del asombro, chasqueando la lengua de las dudas, tragando la saliva del deseo, temblando -como una hoja- por esta celebración vertical, tensa, inclaudicable, con que te penetré y me hiciste tuyo.
Y saber, luego de haberme derramado a fondo, que ahora yo también soy menos virgen; asumir que nuestros rumbos irán separándose, que al final de esta fiesta no nos debemos nada, y tu destino es abandonarme por el primero que te ponga los ojos encima mientras yo me busco a otra que tenga menos arrugas y prometa nuevos márgenes de libertad (amor: con cada vuelta de hoja la vida recomienza).
Y agradecer que me hayas abierto esas piernas alas generosas para que yo te dedique unos cuantos fervores, y ahora alumbres este torpe montoncito de frases que se parece un poco a mí.

Edgardo Ariel Epherra

lunes, 26 de abril de 2010

VIAJANDO A LOMO DE LIBRO


Cuentos, poemas, brindis y más
FIESTA ITINERANTE DE LETRAS Y MÚSICA


El Taller Literario El Aleph cumplió 25 años en el año del Bicentenario Argentino, y luego de festejar en Bahía Blanca fue a celebrarlo a Buenos Aires, con la presentación de un nuevo libro y en otros eventos. Por este cuarto de siglo como espacio independiente dedicado a la difusión de las Letras nacionales, fue declarado 'De interés cultural' por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación.

¿CÓMO, QUIÉNES, CUÁNDO Y DÓNDE? para compartir fotos y comentarios, la lista completa de autores y músicos participantes, textos leídos en la presentación y mucho más: www.carillalibre.blogspot.com y www.fnarbahiablanca.blogspot.com
¡Pasen y compartamos la Fiesta!